30.8.13

tic-tac

Imaginaos por un segundo que sois capaces de ir tan rápido que todo lo que véis alrededor os parece lento. Imaginaos que conseguís ir tan rápido que casi se detiene el mundo en el que vivís. Yo lo hice. Conseguí ir rápido. Conseguí ir tan rápido que todo se detuvo. Conseguí parar el tiempo.

Mi historia es la de un chico que siempre quiso adelantarlo todo. Si quedaba con alguien aparecía mucho antes. Si hacía algo procuraba que ello me llevara el menor tiempo posible. Si corría lo hacía con todas mis fuerzas para ir rápido. Si podía me anticipaba a cosas que aún no habían sucedido. ¿Por qué? Por lo que dije antes. Trataba de que el mundo se parase para poder aprovechar cada uno de los instantes y que nada se me escapase. Había gente que sacaba fotos y que escribía, pero para mí no sería necesario. Yo lo pararía todo.

Un día llegué a conseguirlo. El mundo se paró en una décima fracción de segundo en la que sólo existí yo. Pero el tiempo es sabio. Y me castigó por ello. Mi rivalidad con el tiempo trascendía a lo personal. Traté de atraparlo, traté de moldearlo, traté de burlarlo. Pero cuando lo atrapé se me escurrió mientras reía maliciosamente, cuando lo moldeé se convirtió en un gran monstruo y cuando lo burlé me encontró. El tiempo fue mi gran rival durante 20 años.

En aquel momento que conseguí detenerlo sólo obtuve una cosa. Soledad y vacío. Trabajé tan duramente durante toda mi vida para parar el tiempo y cuando llegué a conseguirlo ya nada me sabía. Había perdido el tesoro mientras buscaba el mapa.

Entonces cambió mi perspectiva.

Entonces me sentí vacío.

Y comprendí que el tiempo pone las cosas en su sitio. Que todo lo que me había quitado en mi búsqueda me lo había devuelto con creces. Que su tic-tac incisivo no era una amenaza para mí, sino un premio. Que su paso me hacía recordar que estaba vivo. A veces intentamos que no pase el tiempo, nos negamos. Queremos quedarnos sólo en un instante y no pensamos más allá de eso. Pero más allá hay todo un mundo y el tiempo te lo brinda. El tiempo no te mata, te recuerda que estás vivo. Ayer el tiempo dictaminó que habí cumplido 20 años... Y me hace sentir vivo y afortunado. El tiempo me apremia con un año más.

No pierdas el tiempo buscando tu tiempo.

22.2.13

detrás de todo gran hombre...

Era verano, faltaban 4 semanas para empezar la liga y ahí estaba yo: inexperto, indeciso, sin conocimientos, sin nociones... Me temblaba la voz y no sabía bien por donde empezar, así que las reuní para charlar un rato con ellas. Creo que hice círculos alrededor de una misma idea pero estaba demasiado nervioso como para decir cosas coherentes, sin embargo dije algo que sí recuerdo perfectamente. "Este año haremos algo grande, ¿vale?"

Me miraron todas con cara de desconcierto, como si la palabra grande fuera algo que no iba con ellas y, tras eso, comenzaron a entrenar. Sería un entrenador joven, inexperto y malo... Pero tenía una cosa clara: cómo quería jugar y cómo quería que se colocasen. Armado de paciencia cogí casi la totalidad de un entrenamiento y les expliqué con una teoría práctica lo que quería que hiciesen. A casi todas se lo tuve que explicar unas 3 veces y, aún así, me seguían mirando extrañadas por aquellas ideas tan raras que tenía. La liga había empezado con mal pie en cuanto a resultados pero, por misterio puro y absoluta, una fuerza mayor e irrefrenable que no podían controlar les hacía jugar al fútbol. Su fútbol había llegado y con él, los resultados. Pasé de ver a jugadoras que pensaban que no sabían darle a un balón haciendo jugadas de 10 toques y acabándolas en gol.

Aquel mismo día comprendí que lo que el mundo necesita no son superhéroes. Son superheroínas.

No sé en qué punto exactamente se convirtieron en una pieza tan fundamental en mi semana y no sé como describir la relación que tengo con ellas. Las quiero como si fueran hijas, discuto con ellas como si fueran madres, les hablo como si fueran amigas, las cuido como si fueran novias (unas más que otras... jeje) y las admiro como si fueran abuelas. A estas alturas, escribiendo esto, me di cuenta de que no hice nada... Me limité a esperar la inminente eclosión y disfruté con ella.

Si hoy mismo tuviese que dejar esto me iría con palabras de agradecimiento, multitud de recuerdos gratos y la seguridad de que éste equipo seguirá jugando ese fútbol tan espectacular, pero eso no va a pasar. Este fin de semana nos espera algo fantástico y, ¿sabéis qué? Vuelvo a mis origenes: Este año haremos algo grande... ¿SÍ O CLARO QUE SÍ?