18.4.12

todo principia en...

Dicen que cuando naces se enciende una luz y esa luz comienza a resplandecer. Yo creo que de ahí viene el término dar a luz. Esa luz continua brillando hasta que se apaga y esa luz eres tú. El mundo está tan contento con tu llegada que celebra tu nacimiento colocando en su infinito cielo una pequeña partícula de luz que te observa y que te recuerda quién eres y a eso le llaman estrella.

En las noches en las que el cielo está despejado disfruto contemplando con mucha calma todas las luces que iluminan el cielo, todas las vidas de personas que brillan en el infinito. A veces tengo la suerte de observar una estrella fugaz que da su último y precioso estertor y otras veo como 2 estrellas se unen creando una más grande... Pero en todo este tiempo jamás he tenido la oportunidad de contemplar mi estrella. Entendí todo esto una noche bajo nuestro cielo estrellado. Nosotros estábamos abrazados disfrutándolo tal y como había soñado y, sin haber dicho nada y diciéndolo todo, nos encontramos en nuestro cielo.

Nuestra mirada recorrió lentamente el cielo cuando ella me señaló, con su siempre perfecta y sincera sonrisa, 3 estrellas alineadas. Sin darme tiempo a decir nada me indicó 2 fulgurantes estrellas y cuando las vimos sentimos que tenían un brillo especial y, sin saber aún a día de hoy cómo, supimos que aquellas 2 estrellas tan próximas, tan destinadas, eran las nuestras. Finalmente me había encontrado a mí mismo y ella, como no podía ser de otro modo, estaba a mi lado. Me encontré y la encontré, nos encontramos. Nos besamos bajo nuestro cielo.

Fue así como encontré mi primer te quiero sin pero, bajo nuestro infinito y con ella. Con ella al infinito. Ahora noche tras noche veo a mi estrella brillar y sé quien soy, ahora día tras día veo a mi pequeña estrella y me hace ser quien soy y... Hablando de mi pequeña estrella... Hablando de ella: Ella me enseñó que las personas que suben de la tierra al cielo son ángeles, pero las personas que bajan del cielo a la tierra... Son estrellas.

Gracias por enseñarme tanto con tu llegada, te quiero Sara.

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